
En su autobiografia inacabada
"desde que tenia 14 años, siempre he tenido la capacidad de irritar a las mujeres. en ocasiones iva a fiestas donde nadie me dirigia la palabra durante toda la noche. Los hombres, espantados de sus mujeres lanzaban miradas tentadoras, y las mujeres se recluian en una esquina para discutir de mi peligrosa personalidad".