miércoles, 5 de noviembre de 2008

Ninguno de los dos quiso buscar las llaves, ninguno de los dos quiso empezar a abir, ninguno de los dos quiso saber que había en realidad detrás de esa puerta que los separaba.Por eso fracasó el encuentro. Porque cada uno fue a encontrarse consigo mismo, Porque cada uno fue a alimentar con llanto su propia soledad, Porque cada uno llevó a su distancia y la puso en el medio. Y a pesar de ser un hombre y una mujer llenos de posibilidades, se dijeron adiós y lloraron, pensando que lloraban por decirse adiós, pero sabiendo que cada uno lloraba por sus viejos dolores, otros adioses, por otros intentos y otras historias. Y porque ya nunca podrian borrar las distancias que los separararían de ellos y de los otros que quisieran, alguna vez, acercarse a ellos.